Katia Oray

Nacida para cantar, la voz del folk-rock

Nuevo album Feminine karma

 

Una voz delicadamente fijada en melodías bohemias en textos comprometidos y sellados de poesía, una sensibilidad a flor de piel que navega por un joyero de guitarras  acústicas  y eléctricas.

Para Katia, escribir una canción es un acto de carne, un acto inconsciente que viene de lejos, de su infancia probablemente cuando oía a su madre, Mireille Chante,  tararear  al pie de la cuna. Es la expresión de una furiosa sed de libertad, el discurso de una mujer del siglo XXI, enamorada, independiente y prisionera a la vez de su condición y de sus acondicionamientos, una práctica  alquímica que hace la síntesis de sus contrarios ya que esta practicante budista es sin lugar a duda una gozadora, una Natanael. Además, Katia ha escrito una canción titulada « Messe  intime » que mezcla de forma explícita la espiritualidad y el erotismo, un tema recurrente en su discografía.

Bajo sus aires de soñadora sensual, Katia sabotea alegremente las convenciones y los conceptos. Enamorada desde hace mucho tiempo de Hubert-Félix Thiéfaine quien le pidió  hacer la primera parte de su concierto en el 2006, y de David Gilmour, Katia adora crear ambientes extraños y componer arreglos atípicos : líneas de guitarras saturadas cromáticas, coros cruzados, violines tensos... En el 2012, coescribe « Manifeste » con Claude Lemesle.

Tenemos la sensación que sus canciones se van construyendo en ella y que brotan de sus experiencias, como un fulgor, casi caído del cielo. ¿ De verdad no le queda otra opción sino escribirlas ?

Una artista a la que nos gusta ver en vivo, con su guitarra, caracolear en sus vestidos de los años 70 para llevarnos a la vez a tierras psicodélicas, jazz, folk y rock. Unas sabias asociaciones que conllevan sus aspiraciones.

 

Porque hay en las canciones de esta cantante titular de dos masters de derecho, el sueño de un mundo mejor.

 

Discografía :     Feminine karma (LP), 2014

                       Genuine (LP), 2012

                       En quelques hommes (EP), 2003

                       

Feminine karma, déambulations folk-électriques

 

« Féminine Karma » es el ciclo de vida de una mujer  que ama apasionadamente y que anhela un mundo mejor  sea en el interior   o sea en el exterior de ella misma. Difícil puesta a distancia del  ego  y de lo emocional para más serenidad (je renonce) o práctica alquímica  (« Lalala »), el nuevo opus de Katia Oray es una partitura del amor llevada por guitarras chirriantes en el que el deseo se transforma en sabiduría y en el que la feminidad es símbolo de fuerza.

Corifeo  de voz hechicera, la cantante va tejiendo una fina tela folk-eléctrica entre ella y su auditorio. Su tono de voz singular nos invita a un viaje ascensional al fluir de las palabras y de las harmonías musicales habilmente compuestas. Gracias a una mezcla sútil de los géneros, Katia Oray va buscando la llama que arde en cada una y cada uno de nosotros, al igual que el asombroso « Water », fragmento que juega con los ritmos hindúes con delicia.

Desde « Le rouge et les étoiles », canción psicodélica en la que la artista interroga al universo, hasta « Laisse-toi aimer », íntima invitación al abandono, Katia  traza el camino de una mujer contemporánea que se cuestiona, tambaleada entre sus ansias y su espiritualidad (« How »)  en una sociedad muchas veces violenta en la que no siempre es fácil encontrar su lugar de ser humana ( « Life is love » ). Menos mal  existe la amistad que nos mima en « Sorore », título ambiente-folk a la manera de Mazzy star (« Sorore , tu m’as sauvée, tu m’as recollée ».

Acabamos  con total cariño y nostalgia en un columpio a orillas del mar.  Normal para una chica del sur que vive en París.

Vayamos a balancearnos con ella, con el pelo al viento y con « Feminine Karma » en los oídos.

A la venta en www.katiaoray.com y en todas las plataformas de streaming.

  • Google+ - Black Circle
  • Facebook Basic Black
  • Black Instagram Icon
  • Twitter Basic Black
  • Black YouTube Icon
  • SoundCloud Basic Black

© 2016 by Songs of Tara